Las primeras fotos del lugar / Población Zenteno Cerro Barón.

domingo, 27 de mayo de 2007



El por qué ese lugar:

El Cerro Barón actualmente limita al norte con la Quebrada de Cabritería (Cerro los Placeres, Sector Yolanda), al sureste con Cerro Lecheros en la Quebrada Calahuala, al sur con La Palma (calle Eloy Alfaro), al oeste con la Estación Barón y su mirador (lugar de trabajadores portuarios) y al norte con el Cerro Recreo con el Paseo Taibo y cerca de allí, colinda también con Rodelillo, mediante la conocida Bajada del Pollo.

Históricamente este cerro era conocido como “El Morro”, en los primeros años de existencia de Valparaíso pero “Para completar las defensas del puerto se consideró de gran importancia levantar en este lugar una fortaleza de primera magnitud que cruzara fuegos con la de San Antonio (en el otro costado de la rada de Valparaíso). El inspirador de esta obra, que se terminó de construir el año 1796, fue el gobernador don Ambrosio O`Higgins. Un año antes de dar por finalizada la construcción fue expedido en Aranjuez, el 26 de marzo de 1795 el título que convertía a O`Higgins en el Barón de Ballerany.

El cabildo de Valparaíso recibió noticias de este honrosa designación el 5 de septiembre de 1795 y acordó en esta fecha, aprovechando que O`Higgins había sido promovido al Virreinato del Perú, dar la enhorabuena al nuevo Barón bautizando la fortaleza que terminaba de construirse, con su título: “Castillo del Barón. La denominación se extendió al morro o cerro en que se asentaba el castillo. Desde entonces se le conoció como Cerro del Barón, Cerro Barón o Barón.”[1]

La Población Zenteno (calle Blanco Viel con Acevedo) particularmente, ubicada a media altura del Cerro Barón. Se caracteriza por ser un lugar abierto de libre paso y encuentro de los habitantes. Su forma de anfiteatro lo ha convertido en un mirador reconocido del cerro en donde la gente se congrega a mirar la ciudad y el puerto.

Dicha población, cabe dentro de la categoría de barrio porque está conformada de edificios departamentales que confluyen en el mirador. En su rededor hay colegios, clubes deportivos, iglesias y almacenes, elementos que enriquecen el lugar con sus distintos modos de con-vivir en él y que lo han caracterizado desde hace más de 50 años.

Por otra parte, los antecedentes históricos que hemos recogido sobre las características de sus habitantes, han sido dos:

Del Cerro Barón han provenido varios de los artistas que posee Valparaíso como Pedro Olmos, Emma Jauch, Manuel Aros, Carlos Lundstedt, Pascual Brandi, Camilo Carrizo, Macho Vásquez, Lucía Lezaeta, Edmundo Lazo y el crítico León Santero, por decir algunos reconocidos. Esto nos habla de una posible inquietud artística que se ha ido medrando en el cerro. Es importante mencionar, que ya existen en él dos centros culturales y uno en el Cerro Lecheros con estrecha vinculación, cuestión que no se repite en otros cerros de Valparaíso.

Una de las quebradas más populares y que enmarcan la Población Zenteno, es la Quebrada Calahuala o Calaguala. Ha mediados del siglo XIX era conocida por su peligrosidad debido a los asaltos, robos y asesinatos, lo que la llevó tanto en 1927 como en 1972, que le asignaran nuevos nombres por sector, como Calle Magallanes y Diego Cood, y Luís Daguerre posteriormente. En la actualidad, se ha conservado parte de esta mancha ya que en las noches gente del cerro se reúne a tocar música, fumar, conversar, beber alcohol y dejar esas evidencias residuales en el sitio.

La Población José Ignacio Zenteno, además de ser interesante por cómo se plantea arquitectónicamente su disposición en “escalones habitacionales”, el componente humano sigue siendo una suerte de pluralidad, ya que aquí han vivido más de cinco generaciones las cuales fluctúan cada una con sus distintas costumbres y modos de vivir.

[1] SÁEZ GODOY, Leopoldo. Valparaíso. Lugares, nombre y personajes s.xvi-xxi. Ed. Puntángeles, pag. 94.

2 comentarios:

fernando dijo...

exelente y muy asectado

Anónimo dijo...

Yo viví muchos veranos, vacaciones de invierno y fines de semana en esa población. Mis recuerdos son imborrables!! Mi abuelo compró un departamento ahí por ser jubilado del marina mercante. Recuerdos de infancia que reviví hace pocos días cuando me interné de nuevo en sus poéticas escalas de piedra y cemento.
Que esta obra arquitectónica viva por siempre.

Juan Carlos Ramos