Entrevista a Juan Mastrantonio

domingo, 27 de mayo de 2007

Entrevista realizada en el segundo semestre del 2006, a medio día en la oficina del Mastra. Así le decimos a Juan Mastrantonio. Ha sido nuestro profesor en ramos como Plástica, Estudios del Cuerpo y Espacio Urbano en años anteriores, durante la Licenciatura en Arte en la PUCV, y además de eso, principalmente, un dispuesto colaborador de los alumnos. Hombre de 64 años, sencillo y de fácil acceso, es arquitecto urbanista egresado en el 71 de la PUCV y Doctor en Urbanismo Sustentable desde el 2005 al estudiar en la Universidad Politécnica de Madrid, España. Actualmente es presidente del Colegio de Arquitectos de la Quinta región y de Ciudadanos por Valparaíso. Se puede decir que el Mastra, ha sido testigo de nuestra inquietud por Valparaíso desde hace más de un año y agradecemos no como alumnos, sino como personas, su generosa y desinteresada colaboración, su buen sentido del humor y simplemente porque es como es, ha escuchado de nosotros desde recuerdos infantiles hasta los objetivos claros que esperamos a partir de proyectos como "Tejiendo Barrio" o la "Revista El Muro". Gracias de nuevo Mastra y, nos vemos como siempre, en la escuela (nuestro Instituto de Arte).


Erick:
¿Cómo se llama usted?

Juan: Juan, Juan Mastrantonio.

Erick: ¿Usted ha vivido aquí en Viña desde siempre?

Juan: No, yo nací en Santiago. Me vine a los 16, 17 años a Valparaíso.

Erick: ¿Cómo llega a la arquitectura? ¿Cómo llego a estudiar arquitectura?

Juan: Llego porque tenía un enorme puntaje en la prueba, en bachillerato, y mi padre quería que yo estudiara medicina, así que estudié arquitectura. (risas)

Erick: Pero, ¿qué le pasó con la arquitectura, por qué eso?

Juan: ¿Por qué?

Erick: Si.

Juan: Yo pensé que podía contribuir al problema de la vivienda social en Chile.

Erick: ¿Eso en qué año..?

Juan: En el 62…

Caro: ¿Qué estaba pasando acá, en esa época?

Juan: En el 62?...haber, yo tengo muy mala memoria. Creo que estaba el gobierno de Alessandri. No se había hecho nada, estaba todo normal, calmado, todo el mundo se interesaba por las mismas tonteras de hoy en día...

Erick: O sea que no había una preocupación por la arquitectura, por la vivienda…?

Juan: No por lo menos cuando yo la tenía.

Erick: Ya, y estudia arquitectura pero, ¿qué le pasa con eso, qué pasa ahí?

Juan: El ramo principal de arquitectura es el ramo de Taller, porque el centro es el taller.
Es el ramo en donde tu ejercitas el diseño de los espacios distintos que hay, y mientras ejercitas el diseño hay otras materias como matemáticas, construcción, arquitectura, etc, que van aportando conocimientos un poco más técnicos, más teóricos…

Erick: Me imagino que usted ha hecho ya alguna obra…

Juan: Sí.

Erick: ¿Como cuáles?

Juan: Hice, por ejemplo, muchas casas a Ignacio Balcells, donde él vivía aquí donde queda la…aquí arriba. Yo era su arquitecto de cabecera… por aquí arriba, cerquita, si quieren ir a verla… y otras tres por allá… en Recreo. En La Ciudad Abierta hay otras más. Una gano un concurso internacional…

Erick: Y usted ¿qué tuvo que ver con Ciudad Abierta, qué tiene que ver ahora con ella?

Juan: O sea, yo estuve allí viviendo unos veintitantos años…

Erick: ¿Y conoció a Alberto Cruz?

Juan: Por supuesto.

Erick: ¿Y qué nos puede decir de él?

Juan: Nada. (risas)

Caro: ¿Está abierta todavía (Ciudad Abierta)?

Juan: Nunca ha estado totalmente abierta…

Erick: ¿Y cómo llego al Instituto de Arte? Cómo se gesta?

Juan: Porque, me aburro de la escuela de arquitectura y con Virgilio quisimos hacer algo… Bueno entonces, hablé con Virgilio, que era el director del Instituto, para haber si yo me cambiaba, si el me recibía…

Caro: ¿En qué año fue eso?

Juan: En el 90, 89, a fines del 89.

Erick: ¿Usted ya lo conocía a él?

Juan: Por supuesto, éramos amigo, entonces él no tuvo ningún problema al decidir “vente para acá y aquí hacemos algo”.

Erick: ¿En qué año partió el asunto?

Juan: Empezó el 91, 92. Francisco Méndez también estaba allí. Empezó algo tranquilo y con ramos generales…

Erick: Antes era sólo bachiller…

Juan: No poh, antes nada…

Erick: Era sólo un centro de investigaciones.

Juan: Claro, y ramos generales… y después, diseñamos la licenciatura y nos otorgaron un periodo de prueba con el bachillerato.

Erick: ¿En qué año se fundó el Instituto?

Juan: En el 68, 69… Antes, eran bastante definidas las escuelas y los institutos. Los institutos eran de investigación y las escuelas, eran dedicadas a la docencia.

Erick: Y así es como ha ido andando el Instituto a lo que es hoy... si tuviese que evaluarlo, por ejemplo, qué diría del proceso y de cómo hoy está.

Juan: Yo creo que es un Instituto, o sea, una Licenciatura nueva en realidad, que no tiene determinado para donde va, pero eso, es una buena etapa también. Todo comienzo es un poco difícil y se siente como esa penumbra, sin horizonte, sin norte, lo que si, es un estado más humano que una cuestión muy clara, más propiamente humano.

Erick: O sea, algo así como hacemos nosotros esta entrevista ahora… , más equivoco.

Juan: Si, si. Sin las normas muy claras de qué cosa o qué técnica o qué se yo…

Caro: Y ese “sin saber”, ¿puede contribuir al desarrollo de algo para que eso vaya creciendo?

Juan: Esa es un ansia que tienen todos los occidentales: ¡Que vaya desarrollándose, que haga esto y esto otro! Claro, es una manera que tenemos de pensar las cosas, de hacernos creer que estamos haciendo algo. Siempre con el futuro metido por entre medio. Lo que no quiere decir que uno no tenga que preocuparse de las cosas… eso es atesoramiento de un futuro pero estamos siempre en un presente. Uno siempre construye para que hoy día pase algo…

Erick: Y si tuviéramos que hablar del presente, ¿qué opina del tema patrimonial en Valparaíso?

Juan: La cosa patrimonial en estos momentos esta algo así como un producto que se capta y que nadie cacha mucho ni entiende de qué se trata, o sea, lo toman los políticos cuando les conviene económicamente, lo toman las inmobiliarias cuando les conviene económicamente y lo toman los turistas cuando no saben si les conviene o no…

Erick: Y en cuanto a investigaciones de arquitectos o urbanistas…

Juan: Hay gente, sobretodo los historiadores, que están preocupados de investigar el tema.
El Patrimonio, es aquello con lo cual uno cuenta, en términos de estudio, son los recursos. En patrimonio urbano, son los edificios, los espacios públicos, qué se yo, el patrimonio urbano intangible, son las formas de vida, todo lo que tenga que ver con eso.
Patrimonio hay en todas partes, donde hay hombres está ese concepto de patrimonio. Siempre los hombres cuidan sus cosas, hacen cosas, destruye sus cosas antiguas con o sin criterio. Siempre habrá un criterio por ahí medio escondido pero, no es visto. Pero cuando empieza la palabra patrimonio ha ponerse ahí como algo distinto a lo que ha estado ahí siempre, empieza a manosearse y a mal utilizarse.

Erick: Claro, sabemos que hoy en día eso esta pasando. Vemos instituciones de gobierno y también culturales, por qué no decirlo, que están metiéndose en este tema como si fuera una novedad y en base a eso hay producción de eventos, paseos turistas, etc. Entonces, en base a lo que me dice, considera relevante el modo actual de operar del Consejo Nacional?

Juan: ¿El Consejo Nacional de la Cultura?

Erick: Si.

Juan: ¿El que sacaron del Ministerio de Educación?

Erick: Si, el que está aquí en el edificio del correo.

Juan: Si, está ocupando el edificio del correo. Desapareció el correo, ya no necesita tanto edificio, no tan monumentales como ese.
Yo lo único que puedo decirte es que yo no quiero que le cambien el nombre del edificio al edificio del correo. (risas)

Erick: No es eso por ejemplo lo que ocurre, que el patrimonio son los espacios que se da el hombre y que él ocupa, es lo que ahí se vive en verdad. ¿No es eso lo realmente importante y que cada persona debería ser conciente de ello, con lo que ahí sucede y no considerar esto como un tema “nuevo” y que no tiene que ver con un producto que se vende…?

Juan: Mira, cada vez que sale al lenguaje alguna palabra rara, pero antigua, quiere decir que hay algo malo que está pasando. Cuando se habla del medio ambiente, quiere decir que algo malo hay en el medio ambiente. Quiere decir que hay un maltrato, o alguna maldad, algún mal procedimiento que se está teniendo con eso.

Erick: O sea aquí hay algo mal hecho. (risas)

Juan: Claro, si los hombres trataran su lugar y a sus semejantes de manera honesta, no estaríamos hablando de Patrimonio ni de medio ambiente…

Erick: Claro, sin querer cuidar necesariamente, seríamos concientes. O sea, es un problema de conciencia este…

Juan: Un problema de inconciencia, claro, y de utilización poh. Cuando hay un problema de vivienda social, cuando se empezó a hablar de vivienda social… prácticamente cuando el Estado asume el rol de constructor de vivienda social, empieza la vivienda social a aparecer como una cosa rara entremedio de la ciudad y no poh, si la vivienda nunca ha sido una cosa rara de alguien, cada persona se hacía su propia casa y los que tenían más plata contrataban a un arquitecto, los que tenían media plata contrataban a un constructor y a unos maestros, etc. Y cada uno se hacía su propia casa a la manera en que se vivía. Entonces, no había problemas de vivienda, como lo tenemos hoy día. Había una necesidad de hacerse la vivienda, eso es una cosa muy distinta al problema de la vivienda social.
Yo, nunca he entendido lo que es una vivienda social, porque si hay alguna que no sea social que me la muestre.
Mira, en la arquitectura, hay enormes discusiones de cómo debiera llamarse…

Erick: Pero usted habla del habitar, habla de las condiciones de esa vivienda pero, si están mal construidas por ejemplo, como constantemente lo vemos en la tele siendo de programas sociales del gobierno…

Juan: Mira, ¿qué gran cambio ha habido desde que era chico ha ahora que soy viejo? En que, en un momento, cada persona hacía su vivienda o su casa y luego de eso, empieza el estado a hacerle la casa a otros y luego empresas empiezan a hacerle las casas a otros, entonces pasa lo siguiente, que esa casa esa que tu te hacías a ti mismo, respondía a la imagen que tu tenías de una casa entonces todas las casas respondían a imágenes distintas. No había eso de hacer cien casas… Sin imagen, sin imagen. Esas cien casas hechas son una imagen de una imagen de una casa, es una meta-imagen. Porque a alguien se le ocurre que la gente vive de la casa a la oficina, siempre por ahí, con unos niños corriendo y dos viejos tomados de la mano, y ahí hay una casa. Entonces las casas empiezan a ser productos sin imaginación, sino imagen de imágenes. Estamos viviendo en tonterías todas iguales. Eso, esa es la diferencia entre una época y otra. Y ahora parece obvio o lógico que tu compres una casa hecha en vez de hacerte tu propia casa.

Erick: O sea que es grave el asunto…

Juan: Se le acabó al ser humano algo de lo humano.

Erick: Y no estamos hablando sólo de arquitectura…

Juan: Claro, no poh, na` que ver, nunca los arquitectos hicieron las ciudades, hacían poquitas cosas comparado con lo que es la ciudad. No creo que supere un 6%, 8%.

Caro: ¿Qué partes de Valparaíso tienen aún imaginación?

Juan: Nosotros entonces podríamos llamar patrimonio a esos espacios que construíamos cada uno, son piezas únicas porque aunque se parezcan por fuera son muy distintas por dentro… entonces con eso podemos hacer un alcance, que a patrimonio le decimos a esto, a resguardar estas formas de vida. Valparaíso tenía otra cosa mucho más bonita, que no la tenía ninguna otra ciudad, y es que tiene terrenos en pendientes, tenía lotes muy grandes, propiedades que eran grandes y de gente que ya de olvidaba de ellas o no se olvidaba pero igual estaba allí, tipos un poco desaprensivos con respecto de su propiedad, entonces en Valparaíso la gente siempre tuvo terreno para construir y todavía puedes encontrar entremedio de dos casas un huequito. Para poder instalarte en un lugar siempre había un protocolo, no era llegar y tomar un lugar, no, primero tienes que hablar con la gente, tienes que explicar por qué te quieres ir a vivir allí, de dónde vienes, si eres un tipo bien ha venido, porque cuidan, entonces aceptan a alguien que merecen reparo. Todavía hoy Valparaíso tiene su manera de acoger a sus habitantes.

Erick: Y en comparación con las construcciones de los años 60, usted nota una diferencia en cuanto al modo de habitar…

Juan: A partir de esos años ya se estaba pensando en las inmobiliarias…

Caro: ¿Esos blocks del cerro Barón de qué año son?

Juan: Esos son de los 70. Son de la KPV, una fábrica rusa que llego a Chile en la época de Allende, la KPV, que hacía esos edificios. En Quilpue hay muchos, en Viña también.

Erick: Si uno mira el plan de Valparaíso y ve las construcciones más antiguas y las pone al lado de las nuevas construcciones, cómo ve eso?

Juan: Mira hay dos diferencias entre unos y otros, unos están vivo y los otros están muertos.

Erick y Caro: A qué se refiere.

Juan: Que cuando pasas y caminas por al lado de ese edificio, tu no tienes nada que ver con él, nada, nada. El edificio está alejado, no hay puertas ni ventanas, no hay algo que se mueva, en cambio, los otros edificios tienen puertas y ventanas a cada rato y está lleno de cosas que pueden pasar allí, en las puertas y en las ventanas. Eso dice que el edificio está vivo, hay algo que pasa, hay algo que puede entrar o salir, algo que mira, siempre hay algo, esa eventualidad no está en los otros edificios, están retirados. Esa es una enorme diferencia entre una cosa y otra. No es que porque sea alto tiene más personas, no, porque puede ser más denso un edificio de fachada corrida que una torre, es más denso. Hagamos este ejercicio, miremos el conjunto de torres que hay dos manzanas más allá de la Casa Central, hay cuatro torres. Si esas cuatro torres tú las votas a un costado, caben, y te queda, un espacio común al medio y un espacio de fachada corrida por fuera. Ese espacio común del medio, es un espacio humano, es un lugar donde tu puedes ir, donde pueden ir los niños, los viejos y los otros. Ese es un lugar, se puede transformar en algo que reciba formas de vida. ¿Qué es más potente? Estar con otros, te fijas, tu podrías estar con la misma densidad de personas en un espacio más diverso, más rico, más humano. La torre es una forma que viene de la ciudad comercial de Chicago que se traslada a cualquier parte y que en el fondo lo que hace es vender vista, no venden departamentos, sino que venden vistas. O sea, cuando tu vendes otra cosa de lo que hay, estás especulando y estás vendiendo algo que no es tuyo, es de otro. Vender vista es vender algo que les pertenece a todos y que desde luego “tapa”.
Ahora, la gente no sabe eso porque no sabe de estas cosas, es muy difícil de transmitir esto porque es muy fácil de entender estas cosas tan sencillas. Claro, la gente lo que sabe, lo que en este momento le interesa del lenguaje comunicacional de hoy es esta imagen de la imagen de la imagen que te venden las inmobiliarias y eso lo avala todo el mundo y eso está en el lenguaje.

Caro: Si, el otro día hablaba con una señora que me decía que estaba esperando que su hija estudiara y egresara de la universidad para irse a vivir a Viña. Me decía que encontraba tan bonito el edificio de la Av. Argentina y cómo ha estado cambiando el Muelle Barón y esa parte del Jumbo. Me dijo que Viña era mucho más ciudad que Valparaíso. Yo no sabía que decir, y me di cuenta de lo fuertemente institucionalizado que está todo hasta el punto de coartar las imágenes (imaginación) y el lenguaje (categorías de belleza, lo permitido o no, etc).

Juan: Claro…

Erick: Pero Mastra, ¿en qué estás tu ahora? ¿Qué le queda por decir?

Juan: Bueno, estamos haciendo una Bienal de Arquitectura para tratar ese tema, en el edificio del correo, parte el martes.
Es el martes, miércoles, jueves y viernes.

Erick: ¡En el edificio del correo! (risas)

Juan: ¡Que no vengan a cambiarle el nombre a las cosas!

Erick: Por último que le quede el nombre… (risas)

Juan: Claro, ¡es el edificio del correo! Fue hecho para un correo y es el edificio del correo. ¡Fue una ocupación!

Caro: ¡Está tomado!

Juan: ¡Está tomada esa cuestión! (risas y nos despedimos).

- Entrevista realizada por Erick Fuentes / Carolina Paredes.

Plan Valparaíso, reconversión del borde costero

sábado, 19 de mayo de 2007


Categorias: Proyectos CTMA, Planificación Estratégica y Gestión, Waterfronts
Enviado por xp (01.12.06 @ 14:03 )

Titulo: Plan Valparaíso: Reconversión del Borde Costero
Autor: Patricio De Carlos, Elizabeth Piwonka, Juan Carlos Ruiz, Juliane Welz
Profesor: Iván Poduje
Curso: Proyectos y Gestión Urbana, Magister en Desarollo Urbano
Fecha: 1er semestre 2005

Resumen: Valparaíso se encuentra en una encrucijada para salir del estancamiento social, económico y urbano en que se encuentra. El Proyecto del Borde Costero es un intento de parte del gobierno por mejorar esta situación, aumentando la competitividad del puerto, integrando suelo urbano a la trama de la ciudad, y atrayendo inversiones para dinamizar le economía de Valparaíso. La gestión de éste Proyecto ha sido difuso, sin participación de todos los actores involucrados y con una fuerte oposición de los movimientos ciudadanos.

...

Este documento lo encontrarán completo en la siguiente página de la cual podrán bajar en pdf toda su información y a su ves, tener la posibilidad de estar al tanto del quehacer urbano social actual en el país y del resto del mundo.

http://www.plataformaurbana.cl/archive/2006/01/12/plan-valparaiso-reconversion-del-borde-costero/

¿Qué es lo que defendemos?

viernes, 18 de mayo de 2007

Que amemos el lugar en donde vivimos, que lo comprendamos naturalmente, que lo reconozcamos. Porque la calidad de vida no va en la cantidad de artículos electrónicos que tengamos en nuestro hogar, de si poseemos o no un automóvil, de que tengamos muchos amigos o un puesto importante en alguna organización, escuela o en nuestro trabajo. Esa calidad de vida depende de la fidelidad que tengamos para con nosotros mismos, en la perseverancia de nuestros sueños y la capacidad que tengamos de vivirlos y hacerlos convivir en nuestro lugar. ¿Cuáles son nuestros modos de vida? Esas costumbres ricas tan cotidianas que pasan inadvertidas, esos modos tan particulares de ser como personas.

Hay algo que siempre nos ha gustado, la vida de barrio. En Valparaíso por ejemplo, no es todo igual. Desde Esperanza a Playa Ancha la arquitectura cambia, los centros urbanos son diferentes, el diseño de las casas, los colores, los tipos de gente. Es la misma ciudad, si, pero ningún cerro en Valparaíso es igual a otro. La geografía es la misma, pero la forma que cada uno tiene de caer o rodear al mar, la forma de enfrentarse y mirar a su ciudad, es diferente: las pendientes de las calles, las escaleras, los ascensores, el recorridos del transporte colectivo, si hay o no colegios, algún centro de estudio o universidad, negocios, almacenes, algún centro de salud, etc. Centros diferentes.


La vida vecinal es importante, que las esquinas conversen, que la gente se ayude entre si y que los mismos vecinos decidan que es lo que quieren, el cómo quieren vivir. Creemos que la libertad de expresión no depende solamente de la cantidad de dogmas, sino más bien de la conciencia de que podemos decidir, y por lo tanto, de pensar. ¿Por qué temerle a ello?


Si, la vida vecinal es importante, porque es la que se organiza y hace fructífero el convivir. Admiramos los lugares en donde aún se preserva ello. En tiempos como éste, se reconoce como gesto inteligente el desconfiar, y como aplaudimos de pie la “inteligencia”, sólo reafirmamos el temor, el tabú, los partidismos y por supuesto, la desconfianza. Es necesario que las esquinas conversen. Creemos que hay sueños que se sueñan mejor estando despiertos (soñando), que estando dormidos.


Las calles, son para vivirlas.

- Carolina Paredes, Febrero 2007.

Poética

Bajo las cosas
las cosas suceden.

Bajo las cosas
se engendran los gestos.

Bajo las cosas,
como por dentro,

un interior vive
cubierto de una piel llena de huellas,
sosteniendo un mundo
con esqueleto de aire.

Bajo las cosas
están los pies con capas de piel,

con capas de huellas,

historias de pasos sin imagen,
vacías de espacio,
muda de los ojos.

Bajo los pies yace la sensibilidad del topo,
animal ciego y gigante
nadando por recodos de madre.

Bajo las cosas, como por dentro de ellas,
vive el origen que anda circulando como la sangre,
el ser y el aire.

La raiz palpitante
sin caprichos ni olvido,

la raiz de lo invisible que posesiona las manos,
soplando fuego
y tomándolas para siempre
como a musas,

de las que nacen hojas de sus dedos,
espinas de sus llagas

y una flor, de su hueco de palma;
rincón cóncavo de todo el universo,
caos invisible,
la mar excluida y aún así indeleble
como el parto de un dragón,
grito que se alza al cielo y nombra el giro;

instinto de mar, espíritu de ola.

Frontalidad que se curva cual boca besando,
pronunciando hacia adentro,

pronunciando tragando
mientras desaparecemos en la caricia de su espuma.

Así, caídos, después de combustión y encuentro,
dentro de la noche,

como de otro sol, vamos decantando.

Sangre y roca son una sola.

Vamos decantando,
después del fuego, vamos decantando.

Siendo un reflejo, decantando

como un espejo.

¡Somos un río manso y claro que todo lo refleja!,
cual eco de agua.

Sólo el verso y el agua decantan,
pueden en su gota

en su palabra,
desbordarse y ser

un mundo, un detalle.


¡Ay Valparaíso!


Dile a tus gobernantes
que no te iluminen tanto,
que no sobre-lustren
la cáscara de tu huevo patrimonial,

¡un reconocimiento no puede inflarte el pecho, no tanto!,
Ya te ves ridículo lleno de joyas y logotipos.

Deja lo rimbombante, la parafernalia,
el estuco, tu maquillaje.

¡Ay mi querido Valparaíso!,
estás como un payaso triste,
sonriendo por obligación, vendiéndote
como puta en horario de oficina, vendiéndote
en horario de reforma educacional,
encarcelado como un león viejo
al cual no le quedan dientes,
sólo la peluca del espanto
simuladora de melena.

¿Cómo estás Valparaíso?
Tan mío, de todos y de nadie.
No tienes hombro que te consuele
el llanto nocturno detrás de los cerros.
Estas atrapado, invadido,
inválido, como enfermo
que no sabe sanarse, como enfermo
esperando en el frío de un pasillo,
¡por años! Ser atendido.

¿Quiénes son los tuyos, Valparaíso?
¿a quién perteneces?
… más digno es quizás
el viejo ebrio de Eloy Alfaro
en vez de esos dueños
de tal o cual inmobiliaria.

¡Malditos!
No suelo maldecir, pero ¡que se vayan!
los que te quieren dopado e indolente,
¡que se jodan!
los que te quieren ignorante,
dócil e inagotable.

¡Ay Valparaíso!
¡Ay Valparaíso!
sigues siendo esa sopa de mar
bañada de Sol y Luna, eres aún
toda mi infancia, mi primera imaginación,
la araña escondida que teje y teje,
un suburbio encantado,
mi punto de partida,
el asomo del astro.

¡Ay Valparaíso!
¡Ay Valparaíso!
escuché tu lamento una noche de primavera,
vi tu soledad una madrugada de diciembre.


- Carolina Trinidad, Febrero 2007.

Tratamiento + Motivación

Tratamiento / Metodología / ¿Cómo?:

Tres escalones necesarios:
La siguiente modalidad o metodología se enfoca en la reflexión y observación de una zona urbana específica, como lo es un vecindario, por medio de la tensión vecino/barrio, ciudadano/ciudad, cuerpo/espacio, con el fin de re-mirar el lugar donde con-vivimos y armar una red creativa de esa forma de conciencia (modo de conocer) con las variantes y características propias de la zona escogida.


1º Escuchar:
Consiste en acercarse de un modo sensible y no interruptor a la zona de trabajo con el fin de conocer los elementos que lo componen y dar cuenta de la variedad de personas que viven en él, cómo viven en él y cuál es la relación entre ellos y los elementos que componen el lugar.
Esta etapa tomará dos meses (mayo–junio) y durante ese tiempo se realizarán las siguientes actividades:

1. Hacer visitas en el lugar a distintos horarios y días de la semana.

2. Escuchar el territorio elegido a través de los sentidos a medida que hacemos registro de él: por medio del croquis (ojos y manos), la fotografía (ojos), el registro audiovisual (ojos y oído), conversando con las personas que allí están (el habla, el oído y la piel), haciendo unos juegos que son ejercicios de confianza, de desinhibición y reconocimiento mutuo por medio de los sentidos.


2º Arar:
Consiste en tomar los elementos encontrados e indagar en las relaciones que coexisten en ellos. Estos elementos son aquellas características y modos que percibimos con anterioridad en la primera etapa y que ahora nos veremos en la necesidad de ordenar en una red flexible que se corresponda con lo escuchado.

Los objetivos de Arar, es armar un mapa relacional o tejido primero del vecindario, desde el temple de quienes viven en él, del espacio mismo, colores y formas que del lugar se desprendan, para así poder formar un criterio de interpretación o primera zanja de creación poética, por medio de un lenguaje escrito, hablado, cantado, sonoro, corporal, de gestos, etc.

Este segundo escalón o etapa, tendrá su tiempo suficiente. Sus actividades serán las siguientes:

1. Más reuniones de conversación y reflexión grupal.

2. Proponer movimientos corporales, gestos, sonidos, colores, texturas, formas, conceptos a desarrollar.

3. Construir un lenguaje de composición.

4. Establecer acuerdos y compromisos con los vecinos.

5. Esbozar ideas para el diseño de invitaciones.


3º Esencia:
Tercera y última etapa del proyecto.

Es una cosecha del total. Consiste en concentrar el trabajo de los lenguajes, hallar su esencialidad por medio de la profundización: corporal/espacial, gestual/sonoro, conceptual teórico/palabra poética, diseño/escenografía/montaje.

Lo que se espera en este punto del proyecto es limpiar y simplificar, hacer coherente las percepciones y criterios obtenidos con la problemática planteada en el comienzo, es decir, concluir la obra tanto teórico, como acto poético, performático y visual se trate. Junto con ello, será importante la re-flexión crítica sobre lo que hemos hecho y así sentirnos preparados a compartir pública y abiertamente el inicio, proceso, final y continuación de la obra.


Motivación / ¿Para qué? / Objetivos:

1. Provocar y desarrollar una conciencia del habitar, del ser y hacer barrio y/o ciudad, desde lo creativo y lo lúdico.

2. Crear y dejar un espacio abierto al ímpetu creativo, a la reflexión y crítica de la ciudadanía hacia su lugar de convivencia.

3. Desarrollar un conocimiento desde el punto de vista social y artístico cultural que apunte a mencionar cuál es el “temple” del barrio en el que trabajamos y qué variantes lo conforman, con el objetivo de reconocer también, sus debilidades y fortalezas, que lo seguirán conformando en un futuro próximo.

4. Dar a conocer las formas de relación entre el ciudadano y su ciudad desde un quehacer artístico.

5. Estimular, por medio de las actividades, la confianza y el compromiso entre todos los participantes del proyecto (equipo, vecinos e instituciones).

6. Responder a las exigencias actuales del arte contemporáneo y a la autoexigencia profesional que nos hacemos como grupo o colectivo de arte.

Fundamentos

sábado, 5 de mayo de 2007

El siguiente trabajo corresponde a una investigación/obra, en ejecución desde el año 2006, que involucra amplias materias. Debe mencionarse previamente que conseguir un material serio sobre las problemáticas aquí expuestas ha sido lento por su relativa “actualidad” y falta de diálogo constante al respecto que, además, cabe como coherencia o continuidad de nuestro hacer artístico: el cuerpo y la ciudad como soporte de obra y medio de expresión. Ambos son un palpitante, un “ente” vital unidos por medio de si mismos: la cuerda viva que se teje, el movimiento inherente que se pulsa.

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Fundamentos / ¿Por qué?

Tres escalones básicos:

Algunos de los motivos que llevaron a Valparaíso ser nombrado Patrimonio de la Humanidad fueron: su paisaje en forma de anfiteatro natural creado por su puerto y los cerros en contorno, su espontaneidad y no planificado nacimiento como ciudad y su rico eclecticismo, mestizaje, desde su urbe a su fusión cultural. “La primera evidencia que justifica una política de puesta en valor patrimonial como motor del desarrollo local en regiones, es que son estos territorios en donde se concentra la mayor riqueza patrimonial del país. Paradojal resulta en este contexto que las declaratorias de Monumentos Nacionales sean mayoritarias en la Región Metropolitana, y sin embargo los cuatro únicos bienes inscritos en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO están en regiones, más aún dos de ellos en la Región de Valparaíso”[1].

Invasión Inmobiliaria:

Como personas común y corriente que somos, no necesitamos de un “lente especializado” para ver cosas que a simple vista son evidentes. En Valparaíso, por ejemplo, haciendo un recuento de los últimos cinco o diez años, podemos notar que “visual y presencialmente” son más los edificios de altura que se encuentran en el centro y costa de la ciudad, asombrosamente, los cerros, también han sido el blanco dentro de esta “política” instaurada.

Pero, ¿por qué?, ¿qué hace que un terreno sea forzadamente habitado? Si nos asomamos bien, nos percataremos de que la necesidad no es esa, la necesidad es vender y prometer una “linda vista” y un estilo de vida sobre un suelo cada vez más valorado desde el punto de vista mercantil y (a)traer habitantes a este lugar-postal que roza “lo exótico”.

No es curioso que una ciudad después de haber sido nombrada Patrimonio de la Humanidad, a falta de legislación apropiada sobre esos suelos, a falta de criterio y visión de los representantes que contemplen beneficios a largo plazo, por las ilusionadas expectativas de vida de algunos, el afán de dinero sin importar el medio de otros y la simple escasa atención que se presta a fenómenos “urbano-sociales”. En el caso de Japón, los mismos dirigentes municipales comienzan a crear o a alearse con inmobiliarias para luego conseguir suelos con un mayor avalúo a precios menores, con el fin de lucrarse de ello. Las intervenciones inmobiliarias, de la mano con la especulación del suelo, engañan tanto a los futuros propietarios como a los municipios, transgrediendo las normas y sometiendo las áreas consolidadas a innecesarias demoliciones. Valparaíso también padece este fenómeno.


Cambios de uso del suelo residencial:

¿Cuántos restoranes, hostales y cafés recientes hay en el casco patrimonial de Valparaíso? Sin duda este es un boom. La problemática nuevamente se vincula al mismo fenómeno: el desplazamiento de los habitantes. ¿Será ello, acaso, una forma de desplazamiento del patrimonio intangible que se llevan con ellos las costumbres del lugar? Los antiguos habitantes son empujados por estas nuevas formas de “estar”: haciéndolos restoranes, cafés, etc. ¿cómo se vive la urbe con el nuevo habitante? Ese nuevo allegado, ¿es invitado o es un invasor?, ¿hasta qué límite?

A esto: “Los tres grandes problemas que anunciaron los años setenta para el patrimonio de las ciudades de nuestra región: pobreza, obsolescencia y tugurización, han convertido a sus soluciones en nuevos problemas, a saber: fachadismo, especulación y gentrificación(…) Cuando se liberaliza el uso de suelo y los entes administrativos del territorio local pasan a ser administradores de servicios locales- salud, educación, etc.- dejando el desarrollo del territorio a las exigencias del mercado, se instala el facilismo asociado al esfuerzo que hace un estado neoliberal por subsidiar desnaturalizadas operaciones de rehabilitación que no apoyan el desarrollo humano sino que, por el contrario, sólo atienden las variables del crecimiento inmobiliario, convirtiéndose en un dato más del escenario de la especulación. (…) Si sumamos a ello la promoción de un modelo de “democracia privada” donde los ciudadanos pasan a ser consumidores y, por lo mismo, las organizaciones del tercer sector tienen la tendencia a convertirse en organizaciones de consumidores, donde las actividades de mercado de la administración local en torno a la mediación de los intereses de privados provoca que la gentrificación tenga como efectos la expulsión de los vecinos que son reemplazados por los propietarios. El patrimonio se ha privatizado”.


El barrio: ¿algo no patrimonial?:

Como bien nos podemos dar cuenta, la vida de barrio de los cascos históricos patrimoniales de Valparaíso son los que resultan amenazados y desplazados. Un modo de vida que se caracteriza por factores como: vecindad, confianza, compromiso, participación y la unión de los habitantes por medio del ser y hacer ciudad. Dichos valores y actividades se ven opacadas por una nube de incertidumbres indolente que, desde el punto de vista social, ubica a las personas en un limbo que luego tiende a lo individualista, a pensar que cada uno vive de la puerta de su casa para adentro, a la especulación como resultado de la incapacidad de resolver problemas y, por supuesto, falta de credibilidad en los representantes políticos pero, peor aún, una suerte de menosprecio por el lugar donde se vive.

“Nuestros antiguos barrio residencias se fueron convirtiendo explosivamente en barrios de servicio, es decir un barrio de trabajo que, como decía Perec, es un barrio invisible… muchos nos fuimos a vivir a otros barrios (…). Si el patrimonio barrial es ese lugar ameno para vivir, la terciarización del parque edilicio en beneficio sólo del turismo es un problema de mediano plazo que puede hacer desaparecer todo aquello que valoramos en nuestros barrios”.

Resulta paradójico al momento de hacer el paralelismo entre un cerro de Valparaíso, que es parte de la zona protegida, con otro que, simplemente, es uno más de los cerros de la ciudad. Los porteños que viven en el Cerro Concepción, sin duda, presentan diferencias en sus modos de vida en comparación con los que viven en áreas no protegidas y el cómo se puedan llegar a enfrentar estas dos áreas me parece crucial al momento de definir pro y contras desde el punto de vista de centros y márgenes o calificado como zona protegida y no protegida.


El por qué ese lugar:

El Cerro Barón actualmente limita al norte con la Quebrada de Cabritería (Cerro los Placeres, Sector Yolanda), al sureste con Cerro Lecheros en la Quebrada Calahuala, al sur con La Palma (calle Eloy Alfaro), al oeste con la Estación Barón y su mirador (lugar de trabajadores portuarios) y al norte con el Cerro Recreo con el Paseo Taibo y cerca de allí, colinda también con Rodelillo, mediante la conocida Bajada del Pollo.

Históricamente este cerro era conocido como “El Morro”, que “para completar las defensas del puerto se consideró de gran importancia levantar en este lugar una fortaleza de primera magnitud que cruzara fuegos con la de San Antonio (de el otro costado de la rada de Valparaíso). El inspirador de esta obra, que se terminó de construir el año 1796, fue el gobernador don Ambrosio O`Higgins. Un año antes de dar por finalizada la construcción fue expedido en Aranjuez, el 26 de marzo de 1795 el título que convertía a O`Higgins en el Barón de Ballerany. El cabildo de Valparaíso recibió noticias de esta honrosa designación el 5 de septiembre de 1795 y acordó en esta fecha, aprovechando que O`Higgins había sido promovido al Virreinato del Perú, dar la enhorabuena al nuevo Barón bautizadondo la fortaleza que terminaba de construirse, con su título: “Castillo del Barón”. “La denominación se extendió al morro o cerro en que se asentaba el castillo. Desde entonces se le conoció como Cerro del Barón, Cerro Barón o Barón.”

La Población Zenteno (calle Blanco Viel con Acevedo) particularmente, ubicada a media altura del Cerro Barón, se caracteriza por ser un lugar abierto de libre paso y encuentro de los habitantes. Su forma de anfiteatro lo ha convertido en un mirador reconocido del cerro en donde la gente se congrega a mirar la ciudad y el puerto. Dicha población, cabe dentro de la categoría de barrio porque está conformada de edificios departamentales que confluyen en el mirador. En su rededor hay colegios, clubes deportivos, iglesias y almacenes, elementos que enriquecen el lugar con sus distintos modos de con-vivir en él y que lo caracterizan desde hace más de 50 años.

Por otra parte, los antecedentes históricos que hemos recogido sobre las características de sus habitantes, han sido dos: Del Cerro Barón han provenido varios de los artistas que posee Valparaíso como Pedro Olmos, Emma Jauch, Manuel Aros, Carlos Lundstedt, Pascual Brandi, Camilo Carrizo, Macho Vásquez, Lucía Lezaeta, Edmundo Lazo y el crítico León Santero, por decir algunos reconocidos. Esto nos habla de una posible inquietud artística que se ha ido medrando en el cerro. Es importante mencionar, que ya existen en él dos centros culturales y uno en el Cerro Lecheros con estrecha vinculación, cuestión que no se repite en otros cerros de Valparaíso.

Una de las quebradas más populares y que enmarcan la Población Zenteno, es la Quebrada Calahuala o Calaguala. Ha mediados del siglo XIX era conocida por su peligrosidad debido a los asaltos, robos y asesinatos, lo que la llevó tanto en 1927 como en 1972, que le asignaran unos nuevos nombres por sector, como Calle Magallanes y Diego Cood, y Luís Daguerre posteriormente. En la actualidad, se ha conservado parte de esta mancha ya que en las noches gente del Cerro se reúne a tocar música, fumar, conversar, beber alcohol y dejar esa evidencias residuales en el sitio.

La Población José Ignacio Zenteno, además de ser interesante por cómo se plantea arquitectónicamente su disposición en “escalones habitacionales”, el componente humano sigue siendo una suerte de pluralidad, ya que aquí han vivido más de cinco generaciones las cuales fluctúan cada una con sus distintas costumbres y modos de vivir.


El por qué una performance:

1. Porque es una mirada sensible que hace conciente las emociones psíquicas y cognitivas (sensoriales) que tengamos en relación a un determinado espacio o lugar, esto quiere decir, que desarrolla nuestra sensibilidad espacial y relacional, ya que por medio del trabajo corporal, que pasa por tres instancias, podemos llegar a la reflexión de auto plantearnos, nosotros los ciudadanos como centros de conciencia del ser y hacer ciudad.

Estas tres instancias a las que nos referimos son:

a) El cuerpo como ente en el espacio, en el que el cuerpo comienza a darse cuenta de su ubicación y presencia espacial.

b) El cuerpo como ente en relación con otros cuerpos en el espacio, la cual apunta a concienciar a las relaciones interpersonales o vecinales con su espacio, su barrio.

c) El cuerpo como ente parte de ese espacio, instancia que hace conciente del ser y hacer ciudad.

Tal trabajo que parte de los fenómenos de la percepción y que pretenden identificar un temple desde una individualidad hasta concretarla por medio de una plasmación barrial (interrelacional), podría llevar a plantearnos complejos conceptos como los de identidad, topofilia y participación ciudadana, los cuales son cruciales al momento de pensar la ciudad como Patrimonio de la Humanidad.

2. Porque es un medio creativo y apela a la conciencia.

3. Tarea artística de carácter crítico y exploratorio de los grupos humanos y su espacio geográfico y cultural.


El por qué esos colores:

El proyecto como performance propiamente tal se realizará en octubre del presente año, mes en el cual estaremos en equinoccio de primavera, estación que en la zona central de Chile se caracteriza por tener temperaturas que rodean los 20ºC, finalizan las típicas precipitaciones invernales, presenta vientos provenientes del suroeste y el cielo durante esta estación es relativamente despejado (nubosidad parcial). Según estas condiciones climáticas, considerando que desde este mes empieza a oscurecer cada vez un poco más tarde, y que la performance se realizará junto con la puesta de Sol al crepúsculo, los colores que predominarán serán el azul y el naranjo.

Según la clásica teoría del color, estos colores son complementarios, lo que significa que con estos colores, al igual que otros pares de colores complementarios, ocurre el siguiente fenómeno óptico: el ojo, al mirar un color, no distingue a este por si sólo. Un color denominado como puro, no existe, esa ha llegado a ser una refinada denominación racional del hombre a partir de fines del siglo XIX y comienzos del XX con las fábricas de pinturas, las cuales se impulsaron no sólo por el desarrollo tecnológico e industrial de la época sino también por el fuerte impulso de la pintura y la problemática teoría del color de años previos. El ojo, como todo nuestro cuerpo y mente, entiende algo en función de otra cosa, es por eso que un color es tal en comparación con otro, por ejemplo: si uno mira un color amarillo, este no se verá igual si al lado de él anteponemos un azul o un rojo. Lo mismo ocurre con las formas. Esto se llama “ilusión óptica”, fenómeno con el cual el arte del siglo XIX y XX trabajó bastante, desde el impresionismo hasta el conocido expresionismo y el eventual arte cinético. El pop art también desarrolló fundamentos desde el punto de vista del color, pero a través de la pigmentación por medio del grabado, las impresiones, la serigrafía con la forma de comics, etc.

Entonces, qué ocurre con el ojo. Al mirar el naranja, invisiblemente en un parpadeo se le aparece el azul. Al mirar un violeta, invisiblemente en un parpadeo aparece el amarillo. Lo mismo ocurre con el rojo y el verde. Como si el ojo intentara “rellenar” o completar lo que falta para hacerlo completo. Este fenómeno es bien descrito, sorprendentemente, en el libro “El árbol del conocimiento” de los biólogos Francisco Varela y Humberto Maturana, los cuales abordan muy bien el área de la fenomenología como fenómeno, valga la redundancia, de la incertidumbre científica que es el motor de ella misma.

Por otra parte, además de ser una hora del día en que estén presentes estos colores (azul y naranja), la escenografía remarcará esta continuidad cromática por medio de los pigmentos para el rostro (azul) y el fuego de las hogueras que se ubicaran en la explanada del mirador. Hay que considerar además, el alumbrado público característico de Valparaíso de tono sepia, que se acordó durante la alcaldía de Pinto homogeneizar en la ciudad, la que nos ayudará a subrayar aún más dicha continuidad.


El por qué tipo CONFIA: porque…

1. Es necesario replantear los argumentos que llevaron a Valparaíso ser nombrado Patrimonio de la Humanidad desde un área sin esa categoría patrimonial, pero con uno de los modos de vida propios de Valparaíso, el de barrio, el cual se ve amenazado por el avance inmobiliario no regularizado.

2. Es necesario generar actividades distintas del cotidiano y lo normalizado que revitalicen los valores de la vida barrial desde lo creativo.

3. Por medio de la creatividad podemos hacer el ejercicio de observar e intervenir el lugar donde habitamos, donde con-vivimos, llámese este barrio y/o ciudad.

4. A partir del distingo y la participación, se pueden construir coyunturas que establecen redes intangibles, vitales, que conforman un temple ciudadano.

5. Es urgente crear instancias y espacios que promuevan la confianza, la reflexión, el compromiso y la participación, desde el ser un ciudadano.

6. Porque el arte contemporáneo, si bien es un circuito complejo y vertiginoso, exige a su vez al quehacer artístico un carácter crítico y exploratorio en torno a las relaciones entre grupos humanos y su espacio geográfico y cultural en que todos vivimos.


El qué:

La siguiente obra/investigación a realizar es: una performance poética en la población Zenteno (calle Blanco Viel con Acevedo) del Cerro Barón, para la cual habrá cinco meses de preparación con los vecinos, especialmente los niños, y tiene como soporte de obra, el cuerpo humano y la ciudad. Junto con ello se hará un documental de lo realizado, afiches e invitaciones de difusión. Finalmente, se realizará una mesa de diálogo en uno de los espacios de la Universidad donde se presentará formalmente el trabajo y el documental.




*NOTAS:

(1) NORDENFLYCHT Concha, José de. Texto extraído del ensayo Patrimonio glocal: notas sobre la convención del patrimonio mundial y la política urbana en Chile de la revista Hacer Región, año 2005, Pág.179.

(2) “Más aún, como sustento de una tradición urbana colectiva, nuestras ciudades tienen una vigencia permanente en nuestros modos de vida y estos son parte de nuestra identidad, pese a los esfuerzos que es fácil advertir, para alterar nuestra idiosincrasia urbana ante un agresivo proceso especulativo en los mercados inmobiliarios” DE PAULA, Alberto Dr. Arq. Presidente de CIHIB-ICOMOS. Revista del Seminario Internacional Seguimiento y Desarrollo de Ciudades Iberoamericanas Patrimonio Mundial, llamada ICOMOS, 40 años de Reflexión y Acción en el Patrimonio, año 2005, Pág. 7.

(3) Si leemos las noticias cotidianas de ese país y sus reportajes críticos, nos daremos cuenta de la proliferación de este fenómeno y cómo invade descaradamente la ciudad.

(4) Nótese por ejemplo el reciente asesinato de este 18 de abril al alcalde de Nagasaky en Japón. Muerte que especula fuertemente a la mafia japonesa militante de partidos de derecha, los mayores inversionistas de inmobiliarias y quienes están fuertemente ligados a millonarios actos de corrupción en aquella nación.

(5) NORDENFLYCHT Concha, José de. Texto extraído del ensayo Patrimonio glocal: notas sobre la convención del patrimonio mundial y la política urbana en Chile de la revista Hacer región, año 2005, Pág.182

(6) Gentrificación.

(7) PEREC, Georges. Especies de Espacios, Montecinos, Barcelona. 1999, Pág. 93.

(8) NORDENFLYCHT Concha, José de. Texto extraído del ensayo Patrimonio glocal: notas sobre la convención del patrimonio mundial y la política urbana en Chile de la revista Hacer región, año 2005, Pág.182.

(9) SÁEZ GODOY Leopoldo. Valparaíso. Lugares, nombres y personajes. S.xvi-xxi. Ed. Puntángeles, pág. 94.

(10) SÁEZ GODOY, Leopoldo. Valparaíso. Lugares, nombre y personajes s.xvi-xxi. Ed. Puntángeles, pág. 94.